¿Quieres crear una empresa?

No busques más, si lo que quieres es crear una empresa has dado con la web adecuada. En esta sección de las guías legales de Bigle Legal te enseñaremos lo imprescindible para arrancar tu proyecto.

En los tiempos que corren hay tal cantidad de información y tan dispersa, que es difícil saber por dónde empezar y en quien confiar. En Bigle Legal, somos un equipo de abogados y consultores, expertos en asesorar a emprendedores, y conocemos de primera mano las dificultades que hay para montar una empresa y las múltiples dudas que surgen.

Para nosotros, fomentar la emprendeduría es clave para el progreso y el bienestar de nuestra sociedad. En Bigle Legal nos despertamos cada día con el convencimiento de que con nuestra labor ayudamos a crear un mundo mejor, y ello nos motiva a seguir haciendo de esta plataforma, el mejor recurso para emprendedores del mercado.

Pasos para crear una empresa

Crear una empresa
1. Elabora un plan de empresa

La elaboración de un plan de empresa es vital para asegurar la financiación que necesita tu empresa, y además te proporciona una hoja de ruta para el éxito de tu negocio. Incluso cuando no necesites financiación externa, un plan de negocios te ayudará a entender mejor tu negocio y distinguir cómo hacerlo más rentable.

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2. Firma un pacto de socios

Tener un contrato con tus socios que fije cuál será el papel de cada socio en la empresa y cómo se solucionarán los conflictos, es fundamental. Uno nunca sabe si en un futuro se pueden torcer las cosas, y lo que fue tan bonito al principio acabe siendo la peor de tus pesadillas. Igual que con los seguros, mejor tener uno antes de que puedas necesitarlo.

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3. Constituye una sociedad limitada o anónima

Constituir una sociedad (SL o SA) para tu negocio es la mejor forma de limitar tus riesgos económicos. Lo que mucha gente no sabe es que si comienzas un negocio en tu nombre lo arriesgas todo, mientras que si constituyes una sociedad, sólo arriesgas el dinero que aportas al capital social.

La importancia del plan de empresa

¿Qué es un plan de empresa?

En pocas palabras, un plan de empresa, o también conocido como plan de negocios, es una descripción de tu futuro negocio. Es la mejor forma de documentar de qué se trata tu negocio, quienes serán tus clientes y cómo vas a crearlo y hacerlo rentable.

¿Por qué hacer un plan de empresa?

Hacer un plan de empresa es una tarea complicada, especialmente teniendo en cuenta que hay que documentar todos los detalles y proyecciones de tu negocio. Probablemente estarás pensando que lo tienes todo en tu cabeza, y que por tanto no necesitas un plan de empresa de tu nuevo negocio, especialmente cuando no necesitas inversión de terceros.

Sin embargo, la realidad es que numerosos estudios concluyen que aquellas personas que elaboran un plan de empresa tienen el doble de probabilidades de hacer que su negocio funcione con éxito. Y te preguntarás … ¿por qué ocurre esto? Es muy sencillo, al completar un plan de empresa te plantearás lo que vas a hacer, cuándo y cómo lo harás, y te permitirá anticipar mejor posibles problemas que puedan surgir en el futuro. Trazarás un claro plan de trabajo para tu futuro negocio, explorarás tu mercado objetivo y la forma de encajar en él, y sobre todo, descubrirás si tu negocio es rentable y los beneficios que te puede generar.

Secciones de un plan de empresa

Resumen ejecutivo y detalles de la empresa

El primer apartado en la preparación de un plan de empresa es la descripción de la misma con la que pretendemos lograr nuestros objetivos. Definiremos la actividad, los productos o servicios y la definición de su misión. Es importante que la descripción de la empresa sea clara y concisa.

La misión define cuál es nuestra labor en el mercado. La mejor forma de establecer tu misión es hacer referencia al público al que te diriges y señalar la singularidad de tu empresa, que la hace distinta a tus competidores. Junto con esta breve descripción, también se pueden incluir información como el nombre de la sociedad, el tipo de entidad empresarial, la ubicación de la actividad, los socios o las ventajas competitivas, ya que ayudan a darle cara y ojos al proyecto.

Análisis de mercado

El propósito de esta sección es analizar el entorno en el que se encuentra tu empresa. Se trata de estudiar el mercado objetivo, la situación de la competencia y del mercado potencial.

En primer lugar definiremos el mercado objetivo, señalando cuál es la futura clientela de nuestro producto/servicio. Es importante ser específicos ya que de esta forma podremos planificar mejor otros aspectos como los precios o el marketing.

Por otro lado, realizaremos un análisis de la competencia. En este apartado debemos estudiar quiénes son nuestros competidores. Es importante tener en cuenta que pueden haber empresas que no sean directamente competidoras pero que ofrecen productos o servicios sustitutivos y que, por tanto, se han de tener en cuenta a la hora de incluirlos en el plan de empresa.

Por último, es importante estimar la demanda futura de la empresa, punto que será vital para cuando se tenga que realizar el plan de ventas. Para hacer esta estimación deberemos primero investigar el número potencial de clientes que hay en el mercado en el que queremos operar y cúal es su gasto medio.

Plan de marketing

Este área es crítica ya que traza la forma de incrementar el mercado actual de nuestra empresa. Piensa que este plan afectará directamente a la cifra de ventas, y esto su vez condiciona aspectos tan importantes como las compras, la producción, la gestión del almacén, los precios, los ingresos de la empresa, la incorporación de nuevos empleados, etc.

Las partes más relevantes de un plan de marketing son la descripción de las diferentes técnicas de marketing que se utilizarán para promocionar sus productos o servicios y los métodos de venta que se utilizarán. Es importante tener en cuenta los costes relacionados con cada una de las técnicas de marketing ya que dicha información será necesaria para elaborar el plan financiero.

Equipo humano

El propósito de esta sección es mostrar las personas que estarán involucradas en este proyecto, y sus cualidades, ya que te ayudará a convencer a quien se lea el plan de empresa de que se dispone del equipo adecuado para el éxito del negocio.

Plan financiero

En este apartado se recoge la información financiera para comprobar si el proyecto es rentable. Aquí será donde plasmaremos en números cuánto supondría llevar a cabo los objetivos marcados en los apartados anteriores. El objetivo del plan financiero es dar un pronóstico realista y entendible que refleje las previsiones de ingresos y gastos esperados del negocio para los próximos años, de forma que podamos estimar el resultado operativo.

Análisis DAFO

En esta última etapa se realiza un análisis DAFO, también llamada análisis SWOT (siglas del inglés Strenghs, Weaknesses, Oportunities y Threats). Es una herramienta de gestión cuyo objetivo es ayudar a evaluar las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades de tu empresa. Al analizar Oportunidades y Amenazas estaremos estudiando los factores externos a la empresa, como por ejemplo, un mercado en crecimiento o la aparición de un producto o servicio sustitutivo. Por otro lado, las Fortalezas y Debilidades nos ayudarán a estudiar factores internos como por ejemplo la formación del equipo directivo o la limitación de los recursos financieros.

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Crear una empresa: ventajas

¿Qué es una sociedad limitada o anónima y por qué crear una para mi negocio?

 

Una sociedad limitada o anónima (también conocidas como SL o SA), son entidades que se crean con un dinero inicial (llamado capital social) y que por Ley pueden actuar con una personalidad propia y una autonomía patrimonial. Es decir, mediante el proceso de constitución, se crea una entidad nueva a la que la Ley le da personalidad propia, como si se tratase de una persona mayor de edad, solo que la llamamos persona jurídica para distinguirla de una persona física. La persona jurídica no podrá contraer matrimonio, por ser un acto reservado únicamente a las personas físicas, pero sí podrá comprar un inmueble, contratar una línea de teléfono, alquilar un coche, y en definitiva, llevar a cabo todos los actos necesarios para el desarrollo de tu negocio.

En cuanto al concepto de autonomía patrimonial, se refiere a que la persona jurídica tendrá un patrimonio propio o activo social, que estará compuesto por el capital social, los préstamos que reciba y los beneficios que genere su actividad, y que se separará del patrimonio de sus socios. Con dicho patrimonio, la compañía podrá llevar a cabo todos los actos y negocios como si se tratase de una persona cualquiera, con la diferencia claro está, de que como no tienen forma humana como tú, sino que necesitan que alguien de carne y huesos que la administre, llamado órgano de administración.

Pero, ¿dónde está la ventaja de constituir una sociedad limitada o anónima para mi negocio?

Muy sencillo, principalmente por la responsabilidad limitada. Es decir, que la responsabilidad de la sociedad y la de los socios se separa y se establece un límite máximo por encima del cual los socios no serán responsables. Si todavía no lo ves claro, no desesperes, con un ejemplo ya verás como lo entenderás mejor. Imagina que por mala fortuna debido a un golpe de viento y una sujeción mal atornillada, el rótulo de tu negocio se cayera sobre un coche deportivo aparcado en la calle y éste quedase en estado de siniestro total. Si tu negocio estuviera a nombre de una sociedad limitada o anónima, quien estaría obligado a pagar la reparación sería la propia sociedad limitada o anónima, con el patrimonio de la sociedad, y una vez agotado este, en su caso, no se podría exigir a los socios que pusieran más dinero de su propio bolsillo. En un caso desafortunado como este, si la sociedad no pudiera pagar y se declarase en concurso de acreedores, el socio perdería el dinero que invirtió en la sociedad limitada o anónima, pero no perdería su patrimonio personal.

Como ha quedado patente, la limitación de la responsabilidad es una gran ventaja a la hora de hacer negocios, ya que te permite conocer de antemano cuál es tu riesgo económico si las cosas se tuercen.

Principales diferencias entre la SL y la SA

Común en ambos tipos

– Responsabilidad limitada.
– Mínimo de 1 socio (sociedad unipersonal), máximo ilimitado.
– Los socios pueden ser personas físicas o jurídicas sin importar la nacionalidad o la residencia.
– La constitución requiere escritura pública ante notario, y deberá inscribirse en el Registro Mercantil.

Sociedad limitada

– Capital mínimo 3.000 € (*).
– Se tiene que desembolsar todo el capital.
– No puede ni emitir ni garantizar bonos.
– No puede cotizar en un mercado secundario de valores .
– El capital social se divide en participaciones sociales.
– El cargo de administración puede ser indefinido.
– El mínimo de miembros del consejo de administración es 3, y el máximo 12.
– El plazo mínimo entre la convocatoria y la reunión de la junta de socios es de 15 días.
– Las aportaciones no dinerarias no requiere informe de experto independiente.

* Queda a salvo la sociedad limitada de formación sucesiva.

Sociedad anonima

– Capital mínimo 60.000 €.
– Se puede desembolsar sólo una parte (mínimo un 25%) del capital social y el resto más tarde.
– Puede emitir y garantizar bonos.
– Puede cotizar en en un mercado secundario de valores.
– El capital social se divide en acciones.
– El cargo de administrador se ejerce por un plazo máximo de 6 años.
– El mínimo de miembros del consejo de administración es 3 y no tiene límite máximo.
– El plazo mínimo entre la convocatoria y la reunión de la junta de accionistas es de 1 mes.
– Las aportaciones no dinerarias requieren informe de experto independiente.

¿Qué significa que las sociedades tengan
un capital social mínimo?

No conviene confundir el capital social mínimo con una tasa o impuesto mínimo para poder constituir una sociedad limitada. El capital social mínimo es el importe mínimo que la Ley establece para crear una sociedad limitada o anónima, pero dicho capital social mínimo no se paga al estado, sino que se ingresa en la sociedad para que empiece a funcionar y realizar sus negocios, como por ejemplo contratar una línea de teléfono, pagar el alquiler de una oficina o registrar una marca. Es decir, que la sociedad una vez creada podrá gastar los fondos del capital social con los que se le ha dotado inicialmente.

Las normas de la sociedad y los socios:
los estatutos sociales y los pactos de socios

Los estatutos sociales regulan los aspectos que identifican al negocio que realizará la compañía, y fija los derechos y las obligaciones de los socios y administradores, o de las personas que contratan con la sociedad.

Crear una empresa
Crear una empresa

El hecho de que se dé publicidad a los estatutos sociales y al resto de actos de la compañía que también son públicos (como la identidad de los administradores o los resultados económicos de la compañía), es una garantía para que las personas o empresas que vayan a contratar con la compañía sepan con quién se están comprometiendo.

Por el contrario, los pactos o contratos de socios regulan los derechos y obligaciones entre los socios (en su relación como socios de la sociedad), pero no entre la sociedad y el socio.

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A diferencia de los estatutos sociales, los contratos de socios no son públicos y ni tan siquiera se inscriben en el Registro Mercantil. Son unos acuerdos a los que llegan los socios entre sí, y que son privados entre ellos.

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